La vida quiere vivir

La vida siempre encuentra una grieta, lecciones de la naturaleza.

Hay algo que me emociona profundamente cada vez que camino por una ciudad, un sendero o un paisaje volcánico. Mi mirada, casi sin darme cuenta, enfoca esos pequeños brotes que aparecen donde nadie esperaría encontrarlos, un brote creciendo entre las grietas del asfalto, una planta aferrada a un viejo muro, un árbol que, con los años, levantó una acera entera con la fuerza paciente de sus raíces. Me recuerdan que la vida quiere vivir…

No importa cuántas capas de cemento coloquemos sobre la tierra, cuántas carreteras construyamos o cuántos muros levantemos. La naturaleza siempre está buscando una grieta por donde volver a respirar.
En Canarias lo veo constantemente. En los riscos volcánicos, donde aparentemente solo existe roca desnuda, aparecen plantas adaptadas a un entorno imposible. En tejados olvidados brotan bejeques y pequeños arbustos. He visto incluso cactus creciendo donde nadie los plantó, colonizando rincones que parecían estériles.

La naturaleza no entiende de lugares inhóspitos, solo entiende de posibilidades. Cada semilla es una oportunidad, Cada pequeña acumulación de tierra puede convertirse en un bosque si le damos tiempo suficiente.
Y entonces comprendí que esa capacidad de abrirse camino no es una excepción: es la regla. Asfaltamos, cementamos, sellamos la tierra, arrancamos árboles porque sus raíces levantan las aceras… Pero quizá esas raíces no sean el problema. Quizá simplemente estén recordándonos que el suelo nunca dejó de estar vivo. Nos empeñamos en dominar la naturaleza, cuando en realidad ella lleva millones de años enseñándonos otra forma de habitar el mundo: una basada en la adaptación, la cooperación y la resiliencia. Y me pregunto: ¿qué sería de este planeta si dejáramos que la naturaleza evolucionara sin frenar constantemente su camino?

La vida no se rinde.
Siempre busca la luz.
Siempre encuentra un caminito
Y creo que por eso me conmueve tanto observar esos pequeños brotes. Porque, de alguna manera, nos recuerdan que incluso después de los periodos más duros, siempre existe la posibilidad de volver a crecer…